Interpretación de la demanda - Núm. 85, Octubre 2017 - Faceta Juridica - Noticias - VLEX 697620457

Interpretación de la demanda

Páginas10-11
10 JFACE T
A
URÍDIC
Interpretación de la demanda
PostulacióndeltipodeaccióneidenticacióndelanormasustancialNulidadeinoponibilidadConictodeintereses
entre la sociedad y sus representantes legales. Rescisión del negocio jurídico
1. El error en la interpretación de la dema nda
puede dar lugar a un vicio de hecho por una de s-
 -
maciones o negaciones expresadas en el libelo, o
por alterar el juez el sentido y alcance del petitum;
pero también puede producir una e quivocación
en la labor de diagnosis jurídica (como la llama
Calamandrei) (Piero Calam andrei. La casación
civil   
argentina, 1945. pp. 291-296) o de postulación del
instituto jur ídico que rige la controversia, es decir
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lo cual tiene lugar en el umbral del razona miento
decisorio, previamente a la aplicación de la ley al
caso concreto.
En efecto, al comienzo de la fase de juzga-
miento propiamente dicha, el juez toma en cuenta
los ‘extremos de la litis’, ‘puntos litigiosos’, ‘cues-
tión debatida o ‘planteamiento de la controversia’,
    
litigio. El sentenciador, por tanto, debe interpre-
tar las pretensiones y excepciones (aun las que
  
así como los hechos en que unas y otras se f un-
-
blecer el asunto que será materia de la de cisión,
el tema de la prueba y la proposición jurídica que
contiene los supuestos de hecho que habrán de
demostrarse en el proceso. Por ello, las pretensio-
nes resistidas y los hechos en que ellas se fu ndan
    
de acción incoada o instit uto jurídico que rige
la relación de carácter sustancial q ue se debate.
La descripción de los anteriores momentos
implica un proceso completo y complejo hacia
la obtención de un resultado mater ializado en
el proferimiento de la sentencia de mérito con-
gruente. Es decir que to do este proceso conduce

 
vista como un todo coherente y organ izado.
La postulación del tipo de acción que rige el
-
ma sustancial que ha de tomar se en cuenta para
solucionar la controversia jurídica (que presupo-
ne necesariamente la int erpretación de la deman-
da), son actos obligatorios que han de realizar los
jueces, pues son de su exclusiva competencia, tal
como lo ha explicado la doctrina aca démica y
la jurisprudencia de e sta Corte, en igualdad de
criterio:
     
declaración de la norma jurídica a plicable, no
parece que deba tener límites la acti vidad del juz-
gador, por aplicación del principio “ jura novit
curia”, o de este otro: “da mihi factum dabo tibi
jus”. Por lo tanto, el simple cambio de punto de
vista jurídico, respetando, como e s natural, los
hechos alegados, y sin atentar a la causa de pe dir,
es facultad que, aun en los sistem as más vincula-
dos al principio dispositivo, se atr ibuye al juzga-
dor. (…) Como ha apuntado Chiovenda, la acción
se concreta e individualiza, no po r la norma que
se invoca, cuando la cuest ión puede ser resuelta
por otra, sin cambiar la acción, sino me diante los
hechos, que convierten en volunt ad concreta la
voluntad abstracta de la ley” ( Manuel de la Plaza.
Derecho procesal civil español , Madrid: Revista
de derecho privado, 1942. p. 317).
La misma idea ha sido reiterada recientemente
por nuestra jurispr udencia, que con relación a la
delimitación de la demanda por pa rte del actor,
ha sostenido:
Tal limitación, sin embargo, no es irrestric-
   
juzgador de variar la causa peten di, pero no así
el derecho aplicable al juicio, dado que en virt ud
del principio iura novit curia la s partes no tienen
la carga de probar el derecho, salvo contadas
excepciones como cua ndo se trata de derecho
extranjero o consuetu dinario. En razón de este
postulado, los descuidos, imprec isiones u omi-
siones en que incurren los litigante s al citar o
invocar el derecho aplicable al caso debe n ser
suplidos o corregidos por el jue z, quien no se
encuentra vincula do por tales falencias.
En razón del postulado “ da mihi factum et
dabo tibi ius” los jueces no quedan sujetos a las
alegaciones o fundamentos jurí dicos expresados
por el actor, porque lo que delimita la acción y
constituye la causa pete ndi no es la fundamen-
tación jurídica señalada en la dema nda -la cual
puede ser muy sucinta y no tie ne que coincidir
con lo que el funcionario judicial con sidere que
es el derecho aplicable al caso-, sino la c uestión
de hecho que se somete a la consideración de l
órgano judicial.
En ese sentido, sólo los hechos sobre los que
se fundan las pretensiones c onstituyen la cau-
sa petendi, pero no el nomen iur is o título que
se aduzca en el libelo, el cual podrá ser var ia-
do por el juzgador sin ninguna restr icción”.
(SC13630-2015. Del 7 de oct. de 2015. Rad.:
73411-31-03-001-2009-00042-01).
La interpreta ción de la demanda para hacer
la labor de diagnosis jurídica   
tipo de acción invocada o elección de la propo-
sición normativa sustancial que rige la litis, en
suma, no está sujeta a fórmula s sacramentales de
ninguna espe cie, ni es una opción o mera facultad
de los jueces, sino una obligación encaminad a a
 -
ma jurídico que se deja a su consideración, sin la
cual no habrá manera de que el sentencia dor pue-
da aplicar al caso la norma sust ancial que le per-
mita motivar correct amente su decisión a partir
de la demostración de los hechos que ella exige.
2. En todo caso, independientemente del
nomen iuris que quiera darse al in stituto jurí-
dico que rige la litis -lo que no deja de ser una
importante d iscusión doctrinal-, lo cierto es que
la demandante no tiene por qué padec er las con-
secuencias de una disputa est rictamente teórica;
pues su pretensión se concretó a que se deshagan
los efectos jurídicos del acto o negocio viciado
que lesionó y sigue afectando sus intereses, sin
importar el tít ulo que quiera darse a esa acción.
La sociedad demandante, e n su condición de
propietaria del bien que es objeto del litigio, soli-
citó la declaratoria de nulidad de la hipot eca que
       
gerente suplente celebró el contrato sin facultades
estatutar ias para ello; y demostró en el proceso
      
contrario a sus inte reses. En consecuencia, espe-
raba -con razón- que el juzgador ade cuara al caso
el tipo de acción que el legislador consagró para
resolver una controversia jurídica cuya causa
petendi bien pudo corresponder a falta de con-
sentimiento para la celebración de la hipote ca;
abuso de la razón social; violación de la buena
fe contractual genera l; por quebrantar el gerente
suplente su deber legal de actuar de buena fe en
la representación de la sociedad; por hab er cele-
   -
traposición de los intereses de la represent ada;
por quebrantar la prohibición que el estatuto me r-
cantil impone a los representa ntes de fungir como
contraparte del repr esentado o contratar consigo
mismos, en su propio nombre o como represen-
tantes de un tercero; por haber se extralimitado en
el ejercicio de sus funciones; o por cualquier otro
motivo legal que corresponda a los hechos en que
se sustentaron las preten siones y que se probaron
en el proceso.
El ad quem no negó las pretensiones por falta
de prueba de los hechos previstos en los inst itutos
jurídicos que el legislador consagró par a resol-

usuaria del serv icio de justicia; ni mucho menos
por una indebida formulación de las preten siones;
ni por ningún ot ro motivo atribuible a la actora;
sino, únicamente, porque consideró que la acción
encaminada a d irimir la controversia es la inopo-
nibilidad y no la nulidad relativa que se invocó en
la demanda; criter io que fue desacertado, como
se explicará a continuación.
La nulidad es una acción di rigida a hacer des-
aparecer el acto viciado, cuya caract erística es la
destrucción del negocio con efecto retroactivo, es
decir como si no se hubiera celebrado jamás, por
lo que las cosas deben volver al estado en que se
encontraban antes de su ejecución (Art uro Ales-
sandri Besa. La nulid ad y la rescisión en el dere-
cho civil chileno. t. i. Santiago de Chile: Editorial
Jurídica de Chile, 2008. p. 86). La inoponibilidad ,
en cambio, es la ineptitud frente a t erceros de
buena fe, de un negocio jurídico válido entre las
partes, o de su declara ción de invalidez.
Es decir, que la inoponibilidad es un a garantía
que tienen los terceros adquir entes de buena fe
para que un negocio del que no hicieron parte no
los afecte cuando no se cumplió el requisito de
publicidad; de suerte que ni su celebración ni s u
eventual nulidad pueden per judicarlos, por lo que
la declaración judicial que se haga respecto de la
validez de aquel acto no tiene la aptitud de afecta r
su propio derecho legítimamente conseguido. La
   
los terceros de buena fe en aquellos negocios que
se presentan objetivamente como válidamente
celebrados.
En términos generales, terceros son todas
aquellas personas extra ñas a la convención.
Todos aquellos que no han concurrido con su
voluntariedad a su generación. Toda persona
que no es parte, es tercero” ( Raúl Díez Duar-
te. La simulación de contrato e n el Código Civil
Chileno. Santiago de Chile, 1957. p. 64). Son
terceros relativos quienes no tuvieron ni nguna
intervención en la celebración del contrato, ni
personalmente ni repr esentados, pero con pos-
terioridad entr an en relación jurídica con alguna
de las partes, de suer te que el acto en el que no
participaron pod ría acarrearles alguna lesión a
sus intereses, por lo que les impor ta establecer
su posición jurídica frente al víncu lo previo del
que son causahabientes, y esa cert eza sólo la pue-
den adquirir me diante una declaración judicial;
como por ejemplo el comprador, el acreedor hipo-
tecario, el acreedor quirog rafario, el legatario, el
donatario, el cesionario, etc. Son terceros absolu-
tos (penit us extranei) todas las demás pe rsonas
que no tienen ninguna relación con las partes, por
lo que el vínculo jurídico no les concierne n i les

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